

Una de las experiencias más sorprendentes y gratificantes a lo largo de nuestro curso en el CECO ha sido sin duda la visita a las Bodegas Comenge, situadas en Curiel del Duero, pueblo vallisoletano que linda con Peñafiel. Un entorno en el cual Rodrigo Diaz de Vivar no desentonaría en absolto, con viñedos, una loma coronada por un castillo (restaurado y que funciona como moderno hotel) y un pueblo de aquellos en los que el tiempo está suspendido. Todos estos elementos dotan a este lugar de una singular magia castellana.
Nuestros vinícolas anfitriones, tras una visita por las instalaciones muy ilustrativa, nos agasajaron con una reveladora cata seguida de un copioso banquete. Sin lugar a duda toda una experiencia para los sentidos altamente recomendable.
Para ver más fotos del evento:
http://picasaweb.google.es/asier.rivera/Comenge/photo#s5206476903286830434

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