
Una de las características que comparten los lugares con una dilatada trayectoria histórica es su poder de evocación. En el caso de Londres sorprende la cantidad de rincones en los que la capacidad de ensoñación adquiere tintes elegantemente sombríos. Para todos aquellos que gusten de lo poéticamente tenebroso, la capital británica ofrece numerosas delicias escalofriantes.
Tomaremos como punto de partida en este onírico paseo la estación de King´s Cross. Más allá de sus características arquitectónicas el interés de este lugar radica en que es considerado el lugar de descanso de la reina Boadicea y sus hijas, la matriarca bretona que plantó cara a los romanos de Londinium en siglo I d.C. Reseñable es también que en esta estación se encuentra el célebre andén 9 y ½ donde el mago Potter toma el tren a Hogwarts.
Por otro lado, los amantes de las estaciones de no retorno se deleitarán con la magnificencia del cementerio de Bunhill Fields, cuyo nombre procede etimológicamente de la expresión Bone Hill (colina de los huesos), y que tiene a Daniel Defoe y Andrew Blake como inquilinos permanentes. Así mismo, también resulta ineludible la visita al camposanto victoriano de Highgate, situado en la colina del mismo nombre y con más de 168.000 residentes, entre los que se hallan Karl Marx y Charles Dickens. En su parte Oeste, la enigmática Avenida Egipcia avanza bajo una techumbre de vegetación hasta el “Lebanon Circle” con sus mausoleos de inspiración faraónica alrededor de un cedro de más de trescientos años.
Lugar clave es también
Londres es una de las capitales alfa del mundo actual. Cosmopolita, rabiosamente moderna y orgullosa de un extenso bagaje histórico cuidado con esmero. Esta fugaz muestra es un recordatorio de que entre la extensísima oferta de la ciudad podemos beber del mágico cóctel de Historia y ensueño.
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